Completamente fuera de lugar
Quedarme en casa
Mi habitación es amarillo mostaza. Voy cambiándome el pelo sin una gota de agua, así, virtualmente, porque lo tengo decidido. Tengo una especie de rabia contenida, que gracias no a dios, sino quizá a mí misma (quién me lo iba a decir), se transforma en euforias posit...
