CANTANDO EN SILENCIO LO QUE NO SE PUEDE CALLAR GRITANDO
Te equivocas de alma, la mía hace tiempo que yace en el Tártaro, Caronte no me recordaría si no fuera por las dos monedas que ganó por el pasaje desde la orilla de la laguna Estigia hasta el infierno. Sálvate tu que puedes, que aún estas a tiempo de alcanzar el Elise...
