CANARIAS: MUCHO MÁS QUE SIETE ISLAS
MI GUERRERO Y YO... Cada mañana, nada más abrir la puerta de casa para dirigirme hacia el cole, nos saludábamos "mi guerrero" y yo. De hecho, no tenía necesidad alguna de romper mi intimidad para verle descansando: desde los ventanales del salón de la casa que ...