El tablón naranja
Conversación de cafetería
Una de las pocas cosas que me gustan de la fiesta cervantina en Alcalá es el mercado. No el medieval, que lleva sólo unos pocos años y es un coñazo además de un timo financiero con sus tienditas de velas y de espejitos. Que vendan armaduras y yelmos como los onvres d...
