Parque de la Runa... antes y después
No hemos sido bendecidos con un ardiente sol que haya quemado la hierba. No ha pasado un rebaño de ovejas que hiciera de los brotes verdes su forraje. No ha llegado el otoño dos meses antes a la Rotxapea secando nuestro césped. No se ha bajado Atila de su cabal...
