NUESTRO PRIMER AMANECER
Son las 07:37 de una mañana en que sólo el cantar de los gallos, los mirlos y demás aves diurnas me acompaña. Llevo despierta más de una hora. He de pasarme el día de hoy comprando muebles y demás bártulos en el reino encantado de lo que se transformará luego en la "...
