Dos ruedas, dos.
Pues bien, ayer me dio por meter ropa de puritito invierno en un maletón; y bufandas, guantes y botas en una caja enorme. Me dije: hala, max, tira pal coche y a empezar la mudanza. La tarde prometía. Fue llegar, dejar las cosas, volverme en coche y pinchar en gloriet...
