Ascenso, o casi, y descenso a la montaña de Guanta.
Esta mañana de madrugada, a las tempranas 11, 00 horas, con viento de poniente, 16 grados de temperatura y, aunque el sol brillaba de cojones, amenaza de lluvia, renunciando a los serphas que nos ofrecía la organización, el grupo de escalada al completo, Maite y yo...
