Me autoedito por mis santos cojones I (Motivos por los cuales me dedico a darle a la pluma y no al pincel IV).
He decidido que no voy a volver a hablar de lo malévolo y villano que es el mercado del libro en una buena temporadita porque me siento gilipollas; como un niño ofendido que presta sus rotuladores y luego se enfada con el de al lado y se agarra una rabieta porq...
