¡Por fin soy maruja Gayhetera!
Infelices, atormentados, bucaneros....
Hubo un tiempo en el que sólo me gustaban los piratas. Me dejé seducir por la apariencia turbadora del romanticismo más clásico, no del que compras en las postales de los grandes almacenes con frases hechas, si no de aquel que escribieron los atormentados, el que ado...
