PARA MI PADRE, MUCHOS AÑOS DESPUÉS DE SU PARTIDA
Tú eras para mí la referencia, el dolmen que ningún viento reducía, el espacio seguro de una infancia protegida de edades y de tiempos; sin ventanas a la melancolía. Tú fuiste la montaña de mis pasos, el inicio en el verbo y en la estética. Me asombraba...
