Quédate con mi mentira, que yo me quedo con tu verdad. BELÉN ESTEBAN Y LA FARÁNDULA DEL CORAZÓN
Los programas del corazón suelen ser los escenarios de la sinrazón, que como los espejos, suelen reflejar una necesidad de los ojos del que se mira, la que suele engañar al ego de las más bajas pasiones, reconociendo sólo la imagen que se quiere ver y no la de que ...
