EL CLAVADISTA SOLITARIO
¡PLAS! ¡ZAS! ¡PLAFF!
Uno no está ni mucho menos por encima del bien y del mal y le picaba en su amor propio ver como sus comentaristas habituales que sí que se refieren en estas páginas, merecidamente, a otros blogs sobre literatura, se abstienen, en cambio, de hacer la menor alusión a e...
