Capítulo XIII: Un descendiente de Frédéric Bastiat
Si cierro los ojos, aún puedo escuchar el timbre ronco y sonoro de la voz de Don Pascual, el cura centenario de Matahambre. O las enardecidas soflamas del agnóstico Frédéric, el juez de paz del pueblo. Nieto de D. Oprobio, nacido del matrimonio de la hija más joven d...
