VÍA LÁCTEA II
Para no contrariar a Hera, Hérmes, aunque veía claramente que el infante no era un niño dorio, sinó el tebáno, Herácles, fue a buscarlo, impulsado por sus aladas sandalias, trayéndoselo, envuelto en una mantita de lino, tejida por la misma reína del Olímpo, para resg...
