Otto René Castillo (*): La tumba de Dios (1)
Suceden cosas tan extrañas en mi pequeño país, que si de verdad hubiera cristianos creerían, sin duda, En la muerte auténtica de Dios. Un hombre, por ejemplo, es empujado por lo gigante de su hambre y roba. Se le condena luego a veinte años de cár...
