La felicidad también provoca daños colaterales
Elma está ahora tendida en el sofá, con la pierna izquierda estirada, mirándome con cara de circunstancias mientras escribo el artículo. Su prima Gela acaba de traerla en su coche, y entre los dos la hemos ayudado a subir al piso. Elma apenas puede apoyar la pierna y...
