No tener ni pies ni cabeza
María estaba persiguiendo a su padre, pero éste no le hacía caso. Sus piernecitas no iban lo suficientemente deprisa. Llevaba toda la mañana detrás de él. ¿Qué debía hacer? ¿Es que no la veía? Al final tendría que gritarle y después poner su sonrisa encantadora, para...
