MI PROPIO HOMENAJE A TI, DANI JARQUE.
Domingo por la tarde. Son casi las ocho y el día comienza a caer. Empiezo a escribirte desconociendo cómo ni cuándo terminaré. Girando el cuello hacia la izquierda, dejo que mis ojos se pierdan entre el verdor de la plaza. Varias personas pasean por ella. Una chica...
