EL ARTE DE MATAR POR DIVERSION
Alguna vez presencié por Tv. una corrida de toros en España. Mientras el público se exaltaba y gritaba sediento de sangre frente a un toro aterrorizado y disminuido por arpones, lanzas y un tajo de sangre que corría por su cuello, yo, colocado frente al televisor, vi...
