Luciano
Y la voz queda rota, rotando, atravesada por la aguja constante del tocadiscos (shk,shk,shk...). Nessun dorma y vuelta atrás, desde el principio. Puccini lloraba en el cielo de los genios cuando tú proyectabas ad infinitum las palabras del príncipe ignoto Ed il mio b...
