El día en que mi padre supo que yo también soy un maricón o... chico, ¿pa qué preguntas?
Allí estaba yo, en el patio de la casa del pueblo. No sabía si entrar o salir, si llamar por teléfono para disimular mi vergüenza y hablar con alguna voz conocida, si beberme tres gintonics y tirar palante. ¿Dónde demonios estaba J? ¿Dónde A? ¿Qué coño pintaba yo ...
