¡Por fin soy maruja Gayhetera!
Nunca un traje de novia trajo tanta cola como el de... Belén Esteban
Voy a empezar pegándome un moco: mi traje de novia estaba dibujado a lápiz. Todavía alucino cuando recuerdo aquella mañana de Alicante, en la que Hannibal Laguna se sentó con un Faber Castell y dijo "venga, vamos a vestirte para que el italiano se quede medio muerto"...
