UnA SeRiE dE EVEnTOs InESpERAdOS
El sábado en la mañana, me disponía a viajar como todos los fines de semana, de repente, volteé y me encontré de frente con una montaña de ropa, que amenazaba con derrumbarse, obviamente la ropa estaba total e inconfundiblemente: SUCIA!, nada qué hacer, la próxima se...
