Una pelirroja con la que nadie puede
Antes siempre me decían que me parecía a Pepper Ann. Era genial, ella era un personaje que me caía muy bien. Aunque gracias a Dios he cambiado. Ya no llevo esa coleta, ni las gafas ni el aparato. Ya no soy la misma, pero siempre me sentiré identificada con ese dibujo...
