SIN RAICES A LOS 32
El aguador y el cántaro (esas pequeñas fisuras del optimismo)
Hay días que uno se siente más bajo de ánimo. Quizá porque la noche anterior le costó conciliar el sueño por diversos motivos: el calor, recuerdos que luchan por convertirse en formas del presente, los múltiples quehaceres y cuentas pendientes que cada uno tiene con ...
