Nada se detiene
Tú dices Basta y yo paro en seco. Te obedezco. Te obedeces. Ninguno de los dos se mueve. Pero nada se frena, nada se detiene. Nos caen desde el maletero todas juntas las nostalgias. Se nos viene encima una avalancha de lágrimas. Seguiremos quietos. Y...
