Claveles, rosquillas..., hienas. Y ambiente cada vez más desagradable.
Finalmente, hoy no trabajo.Lo que no es ni bueno, ni malo. Ni todo lo contrario. Simplemente significa que hoy no me tengo que pasar seis horas enganchada a los cascos, "emitiendo" llamadas (la verdad es que marca el ordenador, por lo que no sé porqué dicen que "emit...
