LA CAÍDA DEL TITÁN
Era miércoles. Los drugdas, desalmados vigías, que no necesitában armas, para desenvolverse por La Ratonéra, a causa de su granítico e invulnerable cuerpo, pasáron, golpeándo los barrotes de todas las celdas, a las 06:00 A.M. Tocaba registro. Colchónes, camástros,...
