Rosa Montero plagiando a su propia abuela, Rosa Montero.
Ya me repateaba bastante la Montero. Apreciaba yo una clara costra falsa y derechona en sus columnas en el País y observaba sus modales de diosa triunfadora en el difícil arte de escribir, estupidilla ante los periodistas, pagadísima de sí misma, como levitando, como...
