La menguante República Independiente de Sanlitun
El hallazgo no es mío. Se lo debo a un colega y sin embargo amigo mexicano. Un tipo muy duro, que lleva por Pekín algo más de un año, no habla más de diez palabras de mandarín y odia por decreto la comida de los hijos de Mao. Su radio de acción en Pekín es muy limita...
