Sueño contigo...
Pedías mi boca, la noche era larga. Cuando mi mano rozaba tus labios, callabas mi nombre, como hombre sabio, para hacerme olvidar la parte amarga. Despoje mi cuerpo de toda carga; ni un trozo de tela, y ningún agravio, sentí en mi piel esos ojos resabio...
