Que paren las máquinas que me bajo.
Ya lo decía mi abuela: Niño, no comas tan rápido que te vas a atragantar. Y es que lo que no sepan las abuelas... Luego lo refrendaba el refranero popular, eterna fuente de sabiduría, y es que las prisas son malas. ¿Por qué tenemos tanta prisa? ¿adónde queremos lleg...
