desencuentro
Hay muy poco para dar cuando vencido abandono tras un sombrero al mendigo que brota del temor y allí me subo al primer beso camuflado que pase a rescatarme sin mirarle la cara, al fin… me desdigo mil veces, perdid...
Hay muy poco para dar cuando vencido abandono tras un sombrero al mendigo que brota del temor y allí me subo al primer beso camuflado que pase a rescatarme sin mirarle la cara, al fin… me desdigo mil veces, perdid...
Niebla pálida y sutil que en alas vas de los vientos no así callada y sombría desaparezcas a lo lejos, en pos de ti correré, sin vagar y sin sosiego porque está sedienta el alma de tus sombras y misterios
De cigüeñas sombrías se llenó el firmamento. De sombrías cigüeñas estaba lleno. La luz de la mañana despejó las nubes de cigüeñas sombrías que abandonaron su nido. Despejó el alma, la luz de la mañana
Clavo mis ojos sobre tus alas de nieve siembro truenos en los pájaros de tu canto. Veo tus lágrimas que mueren como soldados clavándose en mis remordimientos y en tu misterioso silencio.