Ni piedra... ni flor... (Desvarío de las 21,00 h.)
Hubo una vez una flor, a la que no le dejaban ser flor, porque tenía que ser piedra. Más no fue una buena piedra, pues carecía de vocación, porque quería ser flor. A escondidas, cuando nadie la veía, volvía a intentar ser flor. Con timidez extendía las hojas. L...