Son las 4:13. La hora de los suicidas
Querido Diario: Son las 4:13 de la madrugada. No tengo sueño, ni ganas de tenerlo. Quizás es que no lo necesito. Me siento aquí enfrente, no hay música, solo una luz tenue que emerge de las espaldas de esta pantalla. Quiero escribir todo lo que siento, es tanto que ...
