Stockport o cómo viajar al hogar dentro de una taza de té
Son las dos y cuarto de la madrugada y llevo tiempo sin escribir, en parte porque hace poco alguien que me conoce bien me dijo que mi blog era frío, que tenía que escribir con las tripas. En realidad, para eso lo creé, para volver a escucharlas. No sé si lo que s...
