Capítulo VI: El que busca encontrará
Una leve brizna de aire gélido me despertó. Marcando el reloj las siete de la madrugada. Miré hacia la ventana, percatándome de que estaba simplemente entornada. Mientras la cortina tenuemente se balanceaba, empujando suavemente una hoja garabateada. “No deis lo sant...
