A ver quién adivina de qué habla...
Ven, niño, ven a mi mundo. No es una obligación, por supuesto, simplemente te estoy invitando.Yo, reina de tu vida, te invito a vivir lo más prohibido que jamás podrías haber llegado a imaginar. Viviremos en un mundo en el que sufrirás, tal vez más de lo que tu ment...
