CON ZÉUS, EN EL LECHO
- Cuéntame más de Herácles, Eugénio- suplicó el muchácho- - Primero, honrémos a Dionísos como se merece. Con un trago de vino tebáno- dijo el ciégo- echándo mano a la bota, que reposába, a su derecha. Bebió dos largos gargantéos, antes de pasársela a Héctor, que l...
