En la cocina
Sentada en mi pequeña cocina, el café, como siempre, se me ha quedado frío. El rayo de sol de las doce entra con fuerza y pinta la pared blanca frente a mi. Yo, refugiada en la sombra, a medio metro de distancia, en pijama, me retuerzo el pelo y miro ese rayo luminos...
