TERRORES NOCTURNOS
Llega la noche.
Otra vez no, por favor.
Se va a dormir con el firme propósito de sólo pensar en cosas bonitas. Pero él, se desliza por las sábanas y la abraza hasta asfixiarla. Conjura al mar, su cuento favorito, su cumpleaños, pero el miedo le aprieta y ya apenas consigue respirar.
Hoy no va a llorar. No.
Corre hacia su cama y se desliza junto a su cuerpo tibio. Ya empieza a calmarse su corazón. Entonces él, que casi no puede abrir los ojos, se vuelve hacia ella, le rodea el cuello con el brazo y le dice:
- “No te preocupes, mami, yo estoy aquÃ, contigo"
En ese instante, el terror queda desterrado de golpe, por la fuerza de la ternura.














Aladiara dijo
Has alargado el texto y le has aportado calidad.
Besos de Plata
22 Marzo 2008 | 11:11 PM