Un turista mexicano en Madrid.
Después de un viaje de poco más de una hora desde París, llego al Aeropuerto de Barajas. Es una maravilla esto de que en una hora ya estas en otro país en Europa. En México, tu puedes viajar 48 horas en un auto y llegaras de un extremo al otro del país, pero no sales de el.
Llegando mi mayor preocupación era el equipaje, había oído muchos comentarios de como Air France perdía el equipaje y como Barajas era famoso por la misma situación, así que prevenido llevaba una pequeña maleta de mano con un par de mudas de ropa, pensando en esa situación, pero deseaba no verme envuelto en interminables tramites en un aeropuerto durante mis vacaciones. El equipaje llego sano y casi salvo, la bolsa hermética (uff) donde llevaba shampoo y pasta de dientes, sufrió un pequeño incidente, simplemente todo se desparramo, el menor de los males.
Ahora venía lo divertido, salir y moverme por una ciudad en donde nunca había estado. Al recoger mi equipaje volteo y me encuentro con dos puertas para salir de la sala y cual es mi sorpresa al ver que la puerta da a la calle. Entonces, en mi calidad de turista, me acerco a un guardia civil y le pregunto si no tengo que pasar por migración, el guardia, me ve, ve el monitor que anunciaba los vuelos que iban llegando y me pregunta...
¿Vienes de París?
Le digo que si y me dice que yo ya pase por migración en París mientras me ve con una cara de “Turista”. Si, después de 17 horas en aeropuertos y aviones había olvidado el pequeño detalle del Espacio Schengen y si, iba de turista... ![]()
Después de la bochornosa situación con el Guardia Civil, salí de la sala para buscar el Metro y de ahí desplazarme a mi Hotel ubicado a un par de cuadras de la Puerta del Sol. Llevaba mi plano y sabía que tenía desplazarme de la T4 a la estación Colombia, de ahí a Príncipe de Vergara y luego a la estación Sevilla, acostumbrado al metro de México esta cantidad de trasbordos, no me importaba mucho, además, quería disfrutar Madrid como la gente de ahí, viajar como ellos y ver lo que ellos ven. Un taxi hubiera sido más practico, pero quería perderme en Madrid. Pues lo conseguí, aunque no precisamente como yo esperaba.
Al salir de la sala vi un señalamiento que indicaba que el metro estaba a mano derecha, así que me puse en camino rumbo al metro y entre más caminaba y caminaba, pensaba que algo andaba mal, los señalamientos indicaban que el metro estaba en la dirección en la que iba, pero se me hacía que estaba muy lejos y pensaba que Barajas era un aeropuerto muy grande, más de lo que esperaba.
Por fin, después de mucho caminar por fin veo la entrada al metro y las maquinas expendedoras de boletos, pero cual fue mi sorpresa cuando veo el nombre de la estación. 
No era la T4, era la estación de la T1. Había recorrido el aeropuerto buscando el metro pero me fuí por el camino equivocado. Después descubrí que la estación del metro para la T4 estaba a escasos 80 metros a mano IZQUIERDA de la sala donde yo salí.
45 minutos después y sin ningún incidente en el metro, salvo la sorpresa-curiosidad de que en algunas estaciones el metro viene de la izquierda y en otras de la derecha del túnel, (en México siempre llega de la izquierda), llegue a mi hotel en la calle de Echegaray en el centro de Madrid y listo para empezar a explorar Madrid, que a penas eran las 3 de la tarde y había que aprovechar todo el tiempo posible.
Moraleja de la historia.
Ten cuidado con lo que deseas.




lenguaviperina dijo
El guardia civil, el metro...caotico, el metro es asqueroso en hora punta...
Saldrias de fiesta...¿no?...es lo mejor de Madrid...
Un saludo.
15 Abril 2008 | 08:05 PM