Lo que quieres saber de Auckland
(Éste es un artículo escrito por una amiga periodista que estuvo en Nueva Zelandia hace un par de meses. Ojalá les sirva de guía a los viajeros que decidan ir por esos lejanos lugares.)

Auckland, una ciudad casi al sur del mundo
Pocos saben que Auckland es una ciudad multicultural, que tiene la torre más alta del hemisferio sur y que alguna vez fue capital de Nueva Zelandia. Eso para empezar. Lo que queda, entonces, es descubrir qué más hay en este lado del planeta donde lo cosmopolita, lo moderno y lo campestre conviven en un sólo lugar.
Por María Ignacia Alvear, desde Auckland, Nueva Zelandia
-“Si uno mira en el mapa, el lugar en el mundo al que más al sur puedes ir es Nueva Zelandia”- dice Nadia, una chica ítalo-germana que vino a tierras neocelandesas de paseo y a estudiar inglés. Ésa es la percepción que tienen muchos turistas, algo desorientados en cuanto a geografía, pero que ven a este país como un destino exótico digno de visitar alguna vez en la vida. Un interés que se ha hecho mayor, luego de que grandes producciones hollywodenses se han filmado aquí, como El Señor de los Anillos y King Kong.
Mirando bien el mapa es fácil notar que Nueva Zelandia está relativamente a la altura de Chile y que por ahí algunas semejanzas podrían tener. Y eso es evidente cuando recién se arriba a Auckland, la ciudad más grande del país. Es casi imposible no caer en la comparación con el sur de Chile, por sus bucólicos paisajes junto a las carreteras, cielo azulino y una que otra nube amenazante. Eso sólo como primera impresión porque a medida que uno se acerca al corazón de la ciudad aparecen las diferencias.
Dos islas conforman Nueva Zelandia, y uno de los mayores atractivos de la isla del norte es Auckland. También es donde habita mayor cantidad de gente (un millón y medio de personas aproximadamente). En el pasado fue una ciudad codiciada y conquistada por ingleses y maoríes (los nativos de esta zona del mundo) debido a su estupenda ubicación en un istmo que tiene salidas al mar de Tasmania y al Océano Pacífico. De hecho, en lengua maorí el nombre de la ciudad es Tamaki Makau Rau, lo que traducido significa “La ciudad de los 100 amantes”. En 1840 fue elegida capital de Nueva Zelandia, pero 25 años más tarde perdió este privilegio ante Wellington, la actual capital.
Si antes fueron los polinesios y europeos, luego fueron los asiáticos quienes decidieron instalarse en estas tierras, lo que se hace evidente en cualquier punto de la ciudad: tiendas, restoranes, comerciantes y familias enteras hablando en chino, japonés o coreano. Hasta se podría decir que la población es una especie de híbrido, porque los neocelandeses han logrado que los maoríes se integren a la sociedad sin problemas y, además, los matrimonios entre asiáticos, indígenas y/o descendientes ingleses son algo muy común.
Como toda provincia, lo más atrayente está en el centro de la ciudad. Para empezar a conocerlo, habría que partir por Quay Street, una de las calles más cercanas al puerto de Waitemata, de donde parten todos los ferries hacia las islas que rodean Auckland y que son un gran atractivo turístico. Además, está el Ferry Building, un edificio que data del año 1912 y que desde entonces ha servido como terminal de ferries. En su interior cuenta con algunos locales como cafeterías, tiendas de libros y la nada despreciable heladería Valentino’s Gelato, que vende mejores helados artesanales. Imperdibles son los de chocolate blanco, kiwi y Hockey Pockey, que tiene el mismo gusto del old England toffe.
Junto al terminal está el Princes Wharf, uno de los puntos más movidos, ya que ahí se concentra una gran cantidad de discoteques y bares. Uno de los que destaca es Minus 5, un bar que en su totalidad está hecho de hielo: las paredes, la barra, las esculturas, los asientos, las copas... todo. Como su nombre lo dice, adentro hay unos 5 grados bajo cero que se pueden eludir tomando un buen vodka durante 30 minutos, que es lo máximo que puede durar la visita, ya que después de esto, los clientes deben salir, al igual que el staff del local, porque más tiempo dentro de este freezer puede ser perjudicial para la salud. Si bien el precio de la entrada puede ser un poco elevado (17 dólares), cabe tomar en cuenta que incluye el préstamo de una parka y bototos para evitar el frío que hace en el interior... y el primer trago es gratis.
De vuelta al Ferry Building se puede iniciar el recorrido por la calle más concurrida y eje central del centro de Auckland: Queen Street. De lunes a domingo esta avenida está llena de gente vitrineando tiendas de reconocidas marcas internacionales, comprando souvenirs en locales especializados o almorzando en restoranes de comida rápida que, afortunadamente, distan de vender la típica hamburguesa con bebida y son más baratos que las cadenas norteamericanas. Algunos de los platos que ofrecen para sofocar el hambre son kebabs, pizzas turcas, meat pies y sushi. Incluso los que no soportan el pescado crudo pueden encontrar una variedad de sushi hecha con pollo y palta.
En esta misma calle, pero específicamente en la intersección con Victoria Street, es imposible no ver al edificio símbolo de la ciudad: la Sky Tower, que con 328 metros de altura es hasta hoy la estructura más alta del hemisferio sur. Este es “el” lugar para obtener vistas panorámicas de Auckland, los puertos y las islas. Para eso hay dos niveles de observación con vistas de 360 grados. Unos 12 dólares cuesta ir al nivel principal, que está ubicado a 186 metros de altura y es una prueba de fuego para los que sufren vértigo, ya que hay sectores donde el piso es transparente y puede ver –literalmente- la ciudad a sus pies. Para ir al nivel superior, el Sky Deck, hay que pagar 2 dólares más, pero la diferencia en cuanto a vistas no es mayor al nivel anterior.
Otras de las razones del porqué esta torre es tan famosa es debido al Sky Jump, o sea, saltos al vacío que se realizan a 194 metros de altura. La diferencia está en que no se tratan de los típicos saltos bungee, ésos en los que uno se amarra a una cuerda elástica en los pies o en la cintura antes del gran salto. Incluso el Sky Jump podría considerarse “un poco” más seguro: el individuo osado en cuestión es vestido con un buzo especial y un arnés que va amarrado a dos cables tendidos que “bajan” a la persona a unos 75 kilómetros por hora y demora aproximadamente 16 segundos en llegar a la superficie de la calle. No es un salto al vacío propiamente tal, pero de seguro que el susto y la adrenalina son lo mismos.
Está claro que Queen Street es la arteria principal de la ciudad, pero hay al menos otros cuatro barrios que son más quitados de bulla que merecen una visita. Al lado oeste de la ciudad se encuentra Ponsoby Road, uno de los sectores más notables que cuenta con galerías de arte y tiendas de ropa, pero que adquiere vida al caer la noche, cuando los cafés y restoranes reciben la mayor cantidad de público. Al lado sur está Newmarket (en la calle Broadway), otro barrio plagado de tiendas de ropa, cines y comida rápida. Siguiendo hacia el norte, la calle Broadway cambia de nombre por el de Parnell Road, un sector que se caracteriza principalmente por la arquitectura colonial, el buen nivel de sus restoranes, las tiendas de artesanías y joyerías.
A pocos metros de este barrio está una de las grandes atracciones de la ciudad, el Museo de Auckland. Ubicado en lo más alto del Domain (un parque de 81 hectáreas de áreas verdes), el museo desarrolla en cada uno de sus tres pisos temas interesantes sobre historia natural, las guerras mundiales y la historia local. Una de sus mayores gracias es que posee una gran cantidad de artefactos y esculturas maoríes. Para adentrarse más en este tema, todos los días hay conciertos maoríes que muestran juegos, bailes y el tradicional “haka”, que es la danza de guerra que los maoríes utilizaban para amedrentar a los colonos ingleses y que, traspasando la barrera del tiempo, hoy en día es mundialmente famosa por el equipo nacional de rugby – los All Blacks- quienes han creado su propio “haka” y lo bailan antes de comenzar los partidos para intimidar a sus oponentes.
Otro de los barrios destacados está al sur de Queen Street, en Karangahape Road, uno de los lugares más variopintos y pocos convencionales de la ciudad. Es especial para cachurear y para alejarse de los típicos centros de shopping. Aquí se puede encontrar de todo. Lo que más abunda son las tiendas de ropa de segunda mano (con un olor a naftalina que golpea apenas se entra al local) y bares que a plena luz del día se ven oscuros y que, generalmente, son clubes gays. ¿Qué más se puede encontrar acá? En “K” Road, como también le llaman, hay locales que venden vestimenta y artesanías hechas en la India, pertrechos militares, sex shops y de los que venden objetos de los años 60. Si anda en busca de algo kitsch, de seguro que aquí lo encuentra.
¿Qué hacen los habitantes de Auckland para olvidarse del agobio de la ciudad? Si no disfrutan caminando por las calles descalzos como hobbits (una costumbre frecuente sobretodo en los niños), prefieren hacer deporte, desde muy temprano en la mañana hasta que desaparece el último rayo de sol. Los días de semana, salen a trotar antes de ir al trabajo o bien lo hacen en la tarde cuando llegan de la jornada laboral. Los fines de semana los niños practican algunos de los deportes que por acá son populares: críquet, rugby y netball, y si de salir en familia se trata matan dos pájaros de un tiro yendo a alguno de los “volcanes de bolsillo” (por su baja altura) que hay en la ciudad donde pueden hacer trekking y un picnic a la hora de almuerzo mientras ven a las ovejas pastar (dicen que en Nueva Zelandia hay más ovejas que personas). Los más visitados son Mount Eden y One Tree Hill (en la foto), que en vez de un árbol en la cima tiene un gigantesco obelisco que recuerda a la primera tribu maorí que se instaló en la zona.
Otras opciones incluyen alejarse un poco de la ciudad. Uno de ellas es Devonport, una pequeña ciudad al otro lado del puerto de Waitamata (lo que se conoce como North Shore) que está a 15 minutos en ferry. Es una pequeña villa donde se puede pasar el día recorriendo sus playas -como la de Cheltenham- y escalando sus dos montes: Victoria y North Head. Este último, tiene una serie de túneles militares y baterías de guerra que fueron construidos para proteger la ciudad durante las dos guerras mundiales.
Otro lugar muy apetecido es Mission Bay que está a menos de 15 minutos del centro de Auckland, yendo por la calle Tamaki Drive (excepto los fines semanas que, por el taco, el viaje puede durar más de una hora) Tiene pequeñas playas que son seguras para nadar y practicar deportes como kayak y velerismo. Frente a la playa hay áreas verdes donde la gente hace picnics, juega rugby, anda en patines, saca a pasear al perro o simplemente disfruta de la vista del volcán Rangitoto frente a la bahía. Otra alternativa para pasar el rato es ir a comer a cualquiera de los restoranes que están junto a la playa o hacer una fila de 20 minutos para probar los reputados helados de Mövenpick.
Hacia el lado oeste, y a unos 18 kilómetros de Auckland, están las Waitakere Ranges, un parque con más de 16 hectáreas plagadas de helechos y otras plantas nativas que habitan y complementan los 250 kilómetros de senderos bien señalizados y de distinta dificultad (algunos se pueden recorrer en familia y otros es mejor hacerlos sin niños). Además, a unos 5 kilómetros del Arataki Visitor Centre hay al menos tres playas que valen la pena conocer: Piha, Karekare y Whatipu que, a diferencia de las playas del lado este, tienen arenas oscuras y son bañadas por el mar de Tasmania. Lo malo es que el mar generalmente es peligroso, por lo que no se recomienda nadar ahí. Lo bueno es que la mayor parte del año los surfistas tienen buenas olas para disfrutar.
Así como hay lugares imperdibles dentro y fuera de Auckland, hay otros que los folletos turísticos destacan con empeño, pero que no son tan espectaculares como los describen, aunque no está de más visitarlos. Uno de ellos es el acuario Kelly Tarlton que está construido bajo la calle Tamaki Drive, un poco antes de llegar a Mission Bay. Hay una gran variedad de vida marina –sobre todo rayas y pequeños tiburones- que se observan desde un túnel bajo el agua. Además, tiene una sección dedicada a la Antártica donde se ve cómo vive una colonia de pingüinos Gentoo. No es tan atractivo como los acuarios de Georgia o San Diego, pero vale la pena una visita si no ha estado en uno antes.
Siguiendo con el tema de los animales, el Zoológico de Auckland quizás no sea una gran atracción para los turistas extranjeros, pero es el lugar que se debe visitar si lo que busca es conocer al kiwi: no la fruta, sino que al pequeño pájaro nocturno, difícil de ver en su ambiente natural, de color café, sin cola ni alas y del que, además, los neocelandeses adoptaron el apodo con el cual ellos mismos se denominan. Afortunado el que lo pueda ver, porque sólo es posible divisarlo detrás de una vitrina entre las sombras provocadas por una luz roja que ilumina levemente su hábitat en vez de luz solar.
El último lugar se trata de un mini centro comercial, Victoria Park Market, que se ubica entre el centro de Auckland y Ponsoby. En realidad, más que centro comercial, es un tipo de persa con tiendas de souvernirs y de ropa. ¿Por qué ir? Si anda en busca de precios bajos, es posible que aquí encuentre algunos objetos para regalar de los que venden en el centro a precios más baratos.
Quizás la tolerancia a las distintas culturas y el buen trato que los turistas e inmigrantes encuentran aquí sean el porqué Auckland es una de las ciudades más populares de Oceanía y el destino de muchos que deciden venir a independizarse o tan sólo a conocer este apartado país. Como Nadia, la chica ítalo germana, que finalmente decide observar con detención un mapa que aparece en su guía de viajes: “Ok, tienes razón. Nueva Zelandia no está tan lejos como tu país, pero está casi al sur del mundo y eso es casi lo mismo, ¿cierto?”.
OTROS DESTINOS CERCANOS
Waiheke. Cruzando el mar en ferry, esta isla está a 35 minutos de Auckland. Es un destino ideal para pasar el fin de semana tomando sol en sus paradisíacas playas o catando vinos en alguna de las tantas viñas boutiques. Las playas Oneroa y Palm Beach son seguras para nadar y bucear. Otras, como Onetangi, son buenas para surfear. Lo recomendable es recorrer la isla en algún medio de transporte, como bicicleta, scooter o auto. No es una buena idea iniciar una travesía a pie porque quedan muchos lugares de la isla sin conocer. A la salida de la estación de ferries hay locales de arriendo de vehículos.
Hobbiton. Lugar principalmente recomendado para los fanáticos de la película El Señor de los Anillos. Pero ojo, que si no es seguidor del largometraje puede sentirse decepcionado. En un predio ubicado en Matamata, a dos horas de Auckland, se filmaron las escenas que dieron vida a La Comarca y lo único que se pudo rescatar del set de filmación fueron algunas casas de los hobbits que están en medio de las colinas. Cabe decir que este es el único lugar de Nueva Zelandia que conserva algo de la escenografía de la película porque todo el resto fue desmantelado. Como es un recinto privado, no cualquiera puede llegar y entrar. La única forma de ir es contratando a alguna de las agencias turísticas que ofrecen este tour. Una de ellas es www.hobbitontours.com
¿DÓNDE COMER?
Food Asia Food Court. Es un patio de comidas con distintos restoranes que ofrecen comida japonesa, china, tailandesa, india y coreana. Se puede degustar contundentes platos desde 5 dólares. Queen Street 48.
Piemania. No es un restorán, sino que un pequeño local donde venden meat pies frescos y hechos con distintos ingredientes. Por poca plata, puede probar pies de pizza y de espinaca con feta, entre otros tipos. Wellesley Street 36.
The Observatory. Instalado en la Sky Tower, es una buena opción para comer mientras se disfruta de una vista panorámica de Auckland. Tiene servicio de tenedor libre. Federal Street 86. www.skycityauckland.co.nz
PARA TENER EN CUENTA...
· Para los días feriados, algunos restoranes y otros locales de comida suben en un 15 por ciento sus precios.
· Hay un bus –el City Circuit- que recorre el centro de la ciudad gratis. Otros que se pagan, como el Link Bus, hacen paradas en algunos de los sitios más turísticos. Más información en www.rideline.co.nz
· El clima de Auckland es impredecible. Conviene andar siempre con un paraguas a mano.
· Los precios en este artículo están convertidos a dólares americanos. La moneda local es el dólar neocelandés
Más información en:
www.aucklandcity.govt.nz
www.aucklandnz.com
www.hotcity.co.nz


kiko dijo
Muy bueno el reportaje. es evidente el recorrido por la ciudad y el conocimiento de los lugares. dan ganas de ir para ahí!!
24 Marzo 2006 | 01:38 AM