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18 Agosto 2008

Buscar trabajo en internet: el grano, la paja y la sorpresa. Día 1.

Sí, estoy buscando trabajo. No sé si "cualquier" trabajo, pero prácticamente sí, cualquier trabajo. ¿Por qué? Porque necesito dinero para hacer cosas más importantes en mi vida que ver cómo me cortan el teléfono, internet, el móvil o como me quedo tirado en el aeropuerto de El Prat, en Barcelona, porque ni tan siquiera tengo para pagar las tasas de aeropuerto de un nuevo biellete, tras perder el avión que debía de coger.
La música y el frilancismo son negocios que no dan dinero. Al menos, no a mí.
Así que empieza una tarea que se presenta llena de sorpresas. Por eso he decidido documentarla aquí, en el blog, porque hablar de música en vacaciones me estaba dando hasta rabia.
(Por cierto, sigo escuchando música, aunque no escriba de ella. Un disco que TODOS deberíais tener es, por ejemplo, el primero y único hasta el momento de BON IVER).

Paso 1.

Parece ser, por todas las recomendaciones que he recibido al respecto, que infojobs es el primer paso para los que queremos buscar trabajo. La última vez que entré en infojobs creo que fue cuando volví de Nueva York, allá por el verano de 2002, y no me sirvió de nada: era una web caótica, te llegaba al email publicidad insoportable y no conseguí ni tan siquiera una mísera entrevista gracias a este portal.
Como no tengo demasiada buena memoria, no puedo comparar la actual situación de infojobs con lo que me pareció hace (agárrate) 6 años, pero lo que es seguro es que no me ha provocado el mismo desasosiego que entonces. Puede ser buena señal.

Paso 2. Rellenar un CV en infojobs.

Para esta tarea hay que armarse de más paciencia todavía porque puedes tirarte, como me ha pasado a mí (que no soy especialmente patoso con los ordenadores) una hora y media de reloj. Yo no soy nada fan de mentir en los CV, así que, convenientemente, he ido rellenando los campos dedicados a mis "datos personales", "experiencia", "objetivos" e incluso la foto. He pensado que si quiero encontrar un trabajo de verdad, necesito completar este viacrucis de datos, recuerdos y experiencias como es debido.
Tanto mis estudios como mi nivel en inglés y francés como mi experiencia laboral es bastante decente, al menos si los comparo con la mayoría de la gente que me rodea. Es verdad que cada vez piden más masters y postgrados y MBA que yo no tengo, pero también coincide que los piden en trabajos para los que no quiero optar, así que no me agobio.

Paso 3. La foto.

Creo que en España damos demasiada importancia a la imagen a la hora de mirar un CV (a mí me ha pasado). ¿Sabían ustedes que en EE.UU. está prohibido exigir la foto en un CV para que el contratador no pueda discriminar a nadie por su raza, sexo o incluso perímetro craneal? Es así. A mí me gustaría que en España pasara lo mismo. Pero no, aquí te exigen la foto. Yo me he sacado dos con la cámara de mi ordenador.
Primero saqué ésta:

Es evidente que esta foto no sirve de nada. Parece la foto que mandamos a un amigo o a una madre para decir: "Pues aquí estoy, padres, disfrutando de un día más en Berlín, donde todo el mundo es artista".
Mis padres me dicen siempre que salgo demasiado serio en las fotos de carnet y yo siempre me pregunto cómo debería salir. Menos mal que ahora, con el mundo informatizado, podeos ver las fotos de carnet que nos sacamos en cualquier fotomatón antes de imprimirlas.
Pensé que esta foto no servía para nada y saqué esta otra:

Ustedes pensarán que les tomo el pelo, pero esta foto es sensiblemente mejor que la anterior. Algunos dirán que debería ponerme camisa, corbata y hasta americana, y, la verdad, me da pereza. Necesitaban una foto mía, no de alguien con mi cara. Además, creo que la sensación de normalidad es un plus en esto de la búsqueda de trabajo (todo será que dentro de 15 días vuelva a postear vestido con smoking, que todo es posible).

Paso 4. Búsqueda de ofertas.

He de reconocer que estoy absolutamente abrumado por la cantidad de ofertas de empleo que hay en el sector del marketing y la comunicación (que es donde me estoy dirigiendo, al menos al principio). Es el sector en el que tengo más experiencia y el que creo que más se ajusta a lo que pretendo. Es increíble la cantidad de oferta y la cantidad de veces que ha sido contactado el anunciante, a pesar de que los anuncios que he visto han sido puestos hoy o llevan sólo 5 días online. Increíble.
El reto, ahora, es separar el grano de la paja.
He visto de todo y me he aburrido soberanamente leyendo las descripciones de los trabajos en cuestión, sin embargo, me he apuntado a unas cuantas que paso a relatar aquí:
. YDILO MOBILE
.
arista
.
Catenon worldwide executive search. Estos, además me escriben:
Estimad@ Candidat@: En primer lugar, queremos confirmarte la recepción de tu CV a través de Infojobs, así como agradecerte laconfianza depositada en Cátenon. Como segundo paso, te agradeceríamos que nos hicieras llegar tu CV en formato Word a procesos@catenon.com, indicando en el asunto la referencia correspondiente. De este modo, nos facilitarás la gestión de tu candidatura, agilizando el proceso. Tu candidatura será evaluada con la máxima confidencialidad y rigor. Si finalmente tu perfil profesional encaja con los requerimientos de nuestro cliente, nos pondremos en contacto contigo a la mayor brevedad posible para continuar el proceso. No dudes en contactar con nosotros para cualquier consulta o sugerencia que quieras realizar de éste u otro proceso que sea de tu interés. El compromiso de nuestra firma es presentar a nuestros clientes los profesionales más adecuados no sólo a los requerimientos funcionales de la posición sino también a sus valores culturales. Recibe un cordial saludo Dirección de Operaciones CÁTENON WORLDWIDE EXECUTIVE SEARCH www.catenon.com
. Goodyear Dunlop
.
Multinacional inglesa ha recibido tu currículum en relación a la oferta Gestor y Creativo de Contenido para Adultos. Esta me ha hecho especial gracia, por lo evidente.
. MACMILLAN ha recibido tu currículum en relación a la oferta Editor, Electronic Publishing Department. En esta es imposible que me seleccionen, pero la he mandado porque el sueldo era brutal.
. IOR Consulting ha recibido tu currículum en relación a la oferta Responsable de MK, Comunicación y RRPP.
. Electronic Arts ha recibido tu currículum en relación a la oferta Product Manager. Esta es para una empresa de video juegos, y eso que nunca he sido muy fan de los videojuegos. Pero todo es ponerse.

Total, que mi primer día de búsqueda se salda con un sentimiento de contrariedad: por un lado quiero ver si es verdad que recibo respuesta o algo y por otro ruego que no me cojan en ninguno de los sitios a los que opto porque seguro que necesitaré llevar corbata, conducir un coche, ajustarme a un horario (normalmente largo), aprenderme los nombres de decenas de empleados, aparentar llevar una vida ordenada, esconder que tengo dos grupos con los que a veces voy de gira.

Por eso, un llamamiento: si alguien cree que puede conocer un trabajo para mí, que me escriba a sad.boys.dance@gmail.com y le mando encantado el CV. Tengo bastante experiencia laboral y, además, sé hacer bastantes cosas. Algunas de ellas incluso razonablemente bien.

No puedo esperar a que llegue mañana para ver si tengo algún email en referencia a alguna de mis solicitudes.

Seréis, por supuesto, convenientemente informados.

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28 Julio 2008

Pop, serpientes y play-backs

Así ha titulado el periódico Público un artículo que me pidieron que escribiera después de volver de nuestra loca visita a Guinea Ecuatorial para dar 2 conciertos como Grande-Marlaska y 1 como The Secret Society.
Esta es la noticia tal y como ha aparecido en la web del diario: http://www.publico.es/culturas/137867/pop/serpientes/playback

Y este es el texto que les mandé (Roberto: siento no encontrar el texto con las correcciones que hicimos antes de mandarlo a Público. Perdón, guapo). Obviamente, han recortado mucho, tal y como me dijeron. Por eso, entre otras cosas, existe este blog. Para completar lo que se puede completar.

GUINEA ECUATORIAL.

Soy Pepo Márquez, batería de Grande-Marlaska y único componente permanente en The Secret Society. Hace unos días, por coincidencias tan absurdas como importantes, fui a Malabo, la capital de la antigua colonia española, a dar dos conciertos con los primeros y uno con el segundo. No se lo pierdan: cuatro madrileños amistosamente disfuncionales tocando pop rápido (se pueden imaginar cuánta tradición pop hay en aquel país), en una ciudad a medio hacer y en un país que todavía vive bajo la dictadura de Teodoro Obiang. Esta es la historia totalmente sesgada de nuestra aventura:

Jueves 19 de junio.
14:30 horas. Si las situaciones se miden por cómo empiezan, todo apunta a que este viaje va a ser una catástrofe: falta media hora para irnos al aeropuerto y todavía no tenemos los visados. Estoy al borde de un ataque cardíaco en la puerta de la Embajada de Guinea en Madrid. No le digo nada al resto del grupo (sólo a Malela, la jefa), para que no se tensen.
19:00 horas. Vamos los cuatro repantingados en el avión, cada uno en tres asientos, porque el vuelo va medio vacío. Me encanta mirar por la ventana. Veo el desierto. Intento adivinar qué sobrevolamos. Me hago mi propio mapa mental y me convenzo de que sobrevolamos Mauritania. Luego me doy cuenta de que lo más cerca que pasamos de Mauritania fue a 1000 km. Bien.
23:00 horas (hora local, una menos). Llegamos a Malabo. Retrocedemos muchos años en un par de minutos. El calor es húmedo. Nos reciben Ricardo y Eloísa. Eloísa es madrileña y la culpable de que estemos allí. Ricardo será nuestro chófer esos días. Es muy negro y me he dado cuenta luego, viendo las fotos: es igual de negro que el fondo negro de las fotos nocturnas. Habla español y se convierte en poco tiempo en nuestra persona preferida en la isla.
0:00 horas. Llegamos al hotel, situado en algún punto del centro de Malabo, pero no nos quedamos en la habitación, sino que nos bajamos al Naity. ¿Qué es el Naity? El bar al que hay que ir. Pizzas y cervezas. ¿Qué cervezas? Mahou. Como en casa.

Viernes 20 de junio.
Por la mañana vamos a Radio Asonga, que resulta ser una de las dos radios más escuchadas de Malabo. Nos hace una entrevista Carlos, un locutor que nos presenta como “la compañía Grande-Marlaska”, como si fuésemos un grupo de teatro. Me encanta y lo propongo al resto para los conciertos en España.
Las calles de Malabo son una mezcla de barro, charcos, coches destartalados y casas bajas. Hago fotos sin criterio porque todo me sorprende.
Hora de comer. Eloísa nos lleva a un restaurante “en plan bien”. Cuando entramos huele a comida en descomposición (lo reconozco porque a veces me da pereza tirar la basura en mi casa y al cabo de los días huele así). Soy vegetariano, así que tengo que vigilar un poco lo que pido. En Madrid, al vacunarnos, nos prohibieron estrictamente comer alimentos no cocinados. Lo primero que hago es pimplarme una ensalada de tomate y aguacate, como un niño de primaria. El sabor no es el mismo. Sabe como a petróleo. Por la tarde, prueba de sonido en el Centro Cultural Español. El sitio es magnífico, un salón de actos moderno. El Centro Cultural organiza cientos de actividades y sirve de punto de encuentro a muchos jóvenes en Malabo. En el despacho de Eloísa hay Internet.
Alguien trae una serpiente que ha cazado en una botella de agua mineral. Estoy a punto de desmayarme del susto.
El orden de actuación de por la noche es primero The Secret Sociey y luego Grande-Marlaska. Yo toco solo y en acústico unas canciones bastante tristes a las que intento quitar hierro cambiándolas un poco el ritmo y haciendo comentarios más o menos desafortunados. En mi cabeza resuenan las palabras de mi hermana: “Como toques tus canciones deprimentes en África te van a echar a patadas, porque son gente pobre pero muy alegre”. Ella vivió un tiempo en Tanzania. El caso es que compruebo que si canto en inglés la gente se dispersa. Si lo hago en español dan palmas. Con la versión que suelo hacer de La leyenda del tiempo de Camarón de la Isla la gente, directamente, se pone a bailar. Alucino.
El concierto de Grande-Marlaska es divertidísimo. La gente no para de bailar y de corear (¿?) unas canciones que estoy convencido que nunca han escuchado. Al final, suben tres niños negros y muy bailongos en Marcador. Se me hace un nudo en la garganta de la emoción mientras toco la batería.
Después del concierto nos vamos todos a celebrarlo a una especie de parrilla camerunesa donde comemos unos pescados que pican como demonios, pero que están buenísimos. Descubro la 33, la cerveza camerunesa por excelencia. Me hago fan absoluto desde el minuto uno. Me bebo tres o cuatro. Son de litro. Nos vamos a dormir extenuados.

Sábado 21 de junio.
Nos levantamos pronto y el procedimiento siempre es el mismo: estamos repartidos en dos habitaciones (Malela y yo en una y Roberto y Marc en otra) y nos duchamos bajo un chorro de agua microscópico, nos lavamos los dientes con agua mineral y nos embadurnamos de loción antiparásitos. Los cuatro olemos fatal, pero evitamos el mosquito de la malaria. Es un negocio favorable, se mire por donde se mire.
Roberto nos lleva a desayunar a un café de aspecto europeo cerca de Radio Asonga. Tardan doscientos años en servirnos y nos hacen la cuenta que les da la gana, pero no nos quejamos. Allí donde fueres, etcétera. Al salir, tratamos de coger un taxi (coches privados destartalados con los que se acuerda el destino y el precio del trayecto) en una esquina. De pronto, pasa un camión cuyo conductor nos saluda amenazante: “¡¡Hola blancos!!”. Se va partiéndose de risa. Cunde un poco el nerviosismo entre nosotros, pero no perdemos las formas. Todavía no sabemos si era una broma o algo más.
Esta tarde tocamos en la plaza del ayuntamiento de Malabo, en una especie de festival. Llegamos allí como a las 19:00 y ya hay montado allí un pollo importante: unas mil personas atestan la plaza. Al parecer “tocamos” como 15 grupos. Lo pongo entre comillas, porque la mayoría hace play-back un par de canciones. El público aplaude igual que si estuvieran tocando en directo, así que todo bien. Por resumir, los estilos que más pegan son, por este orden: el hip hop cliché; los grupos de chicos que hacen rimas palabras tan ajenas como “body” con “party” con “mami” con “lali”, todo el rato; la música autóctona con cantantes que son el equivalente (supongo) a lo que sería en España un Víctor Manuel o un Francisco; y la canción protesta: un abuelo ciego que se marca una canción de 9 minutos absolutamente panfletaria y pro-régimen de Obiang que nos deja a todos helados. Pero helados de verdad. A todo esto se le une el tema del patrocinio: una chica sube al escenario en medio de cada actuación y va colocando a los músicos una gorra donde se lee “Orange”, la empresa de telecomunicaciones que se está haciendo de oro en Guinea Ecuatorial y que ha pagado la producción del Festival del Día de la Música en Malabo. Eso nos genera tensión, porque bajo ningún concepto íbamos a tocar con gorras o camisetas de “Orange”. Muy al contrario, Roberto se pone su camiseta de Fight the Power (Lucha contra el poder) y yo pienso en todos los soldados que están en la plaza armados con ametralladoras. Y me da la risa.
Entre medias, un grupito de niñas como de 4 ó 5 años me identifican (erróneamente) como Rodolfo Chikilikuatre, por ser blanco, tener barbita y gafas grandes. Flipan. Les bailo el baile del Chiki Chiki y flipan todavía más. Nada en el mundo va a convencerlas de que no soy el eurovisivo personaje, así que me lanzo de cabeza a la mentira piadosa.
Salimos a tocar tres canciones y se lía una muy bestia: la gente corea las canciones como si fuéramos Metallica o algo parecido. No lo entendemos, pero nos parece fenomenal. Personalmente, me parece el momento más emocionante que hemos vivido como grupo.
Nos vamos a celebrarlo al Naity. Más cervezas 33.

Domingo 22 de junio.
Nos levantamos y todo va mal: no hay luz ni agua en el hotel y yo necesito una ducha. Creo que en toda mi vida habré salido de casa sin ducharme un máximo de cinco veces y parecía que esa iba a ser una de ellas. El calor húmedo de Malabo, además, no acompaña. Pero estamos en África, pienso, y así son las cosas.
Vamos a casa de Eloísa, me ducho y noto que me descompongo por dentro. Se acaba el día para mí, que me lo paso tirado viendo películas y yendo al baño cada cuarto de hora. Los demás se van a hacer turismo por ahí. Unos chavales reconocen a Roberto y a Malela y les cantan el estribillo de A partir de ahora: “la, la, la, la, la, la, la…”.
Por la tarde nos vamos al Pizza Place, un sitio de blancos, a ver a final de la Eurocopa. Todo el mundo va con España (lo del síndrome de Estocolmo nacional me fascina) y nosotros nos vamos al aeropuerto sin haber terminado la segunda parte.
Nos despedimos de Eloísa y de Ricardo, con pena y con la esperanza de volverlos a ver. En la sala de espera del aeropuerto hay una pantalla plana que ya la quisiera yo para mi casa. Sintonizan el partido. Están en los penaltis. Ninguno de los cuatro es futbolero, pero cuando gana el equipo español Marc y yo nos abrazamos. Todo el mundo (aduaneros, policías, portamaletas, etc.) se abrazan y hacen corro y gritan. Roberto graba todo con el móvil, porque nada de esto (como todo lo que nos ha pasado en este viaje) es fácil de explicar con palabras.

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26 Julio 2008

Ya lo dije hace un año...

SUMMERCASE FESTIVAL 2007

13 y 14 de julio

Barcelona – Parc del Fòrum

Madrid – Boadilla del Monte

Tengo dos opciones para encarar esta crítica: hacer el típico comentario de tres al cuarto que no aporta más que una información repetida en mil medios distintos (ha tocado este grupo, a esta hora, este repertorio), o rescatar el único sentimiento que me vino a la cabeza al salir por la puerta del recinto: "Este festival es una mierda de campeonato". No encuentro ninguna razón para hacer lo primero y si hago lo segundo es muy probable que, gracias a las nuevas reglas no escritas de la industria musical, los chicos del Summercase (o lo que es lo mismo, los chicos de Sinnamon) denieguen la acreditación al Go Mag para el próximo año o, incluso, dejen de poner publicidad en la revista. Pero no es culpa nuestra que la organización del Summercase haya caído en el error más egoísta en el que puede caer la organización de un festival: tratar al público asistente (al menos a la cita de Boadilla del Monte) como a auténticos gilipollas cuando, sin ese público, el festival en sí no tendría sentido.

Por partes:

1. Dejando a un lado la comparación entre el recinto del Fòrum y el descampado de Boadilla, el "transporte gratuito" prometido con las entradas se convirtió en "transporte de mercancías", con un horario tan fuera de la realidad que a las tantas de la madrugada se podían ver a cientos de personas varadas en los arcenes de las carreteras que rodean al pueblo, sin encontrar bus ni taxi ni manera humana de volver al centro de la ciudad, que pillaba un poco a desmano: a más de 30 kilómetros. Y yo pienso que un festival tiene 3 opciones: a) montar una zona de acampada cercana al recinto; b) montar el festival en la ciudad con las comodidades del transporte público y c) organizar un servicio de transporte que garantice la normal vuelta a casa del público asistente al festival. No hacer ni a) ni b) ni c), no es una opción.

2. Entre las recomendaciones del programa de mano se podía leer: "Trae calzado cómodo y evita tacones. Si eres asmático no está de más traer mascarilla". Desde aquí propongo que el próximo año se ajuste un poco más a la realidad y se recomiende llevar botas de montaña, modelo chiruca, y oxígeno auxiliar en la mochila porque lo del suelo de la sede de Boadilla no tiene nombre. Todos hemos estado en festivales incómodos alguna vez. El Summercase no es incómodo, es una putada.

3. Otra cita del programa de mano: "En muchas zonas del recinto el nivel sonoro es superior a 90 dB, pudiendo afectar seriamente al oído". Otra propuesta para el próximo año: "En muchas zonas del recinto, especialmente a partir de la quinta fila delante de los escenarios, el sonido se convierte en una pesadilla donde ni el más agudo de los asistentes podrá diferenciar un bajo de una guitarra o una batería de una taladradora". Nunca había estado en un festival con tantísimos problemas de sonido. Un ejemplo: PJ Harvey de rodillas, con las manos dibujando un ruego, pidiendo al técnico de monitores que hiciera el favor de eliminar el pitido insoportable que salía de su micrófono. ¿Cómo se puede permitir un festival con aspiración internacional que alguien de la talla de PJ pueda llegar a esa situación? Primero daba vergüenza, luego pena y justo después, miedo.

4. Los servicios fueron del todo insuficientes: las colas para pedir bebida te aseguraban llegar tarde al siguiente concierto o perdértelo por completo, dependiendo de la destreza de cada uno a la hora de pedir. Exactamente lo mismo que pasaba con la comida. Además, y perdón por la pijada, ¿cómo es que no había comida vegetariana a la venta cuando cada vez es más común que acuda gente que no comemos carne? ¿Patatas con ketchup sustituye a un bocadillo de lomo?

Se ha hablado mucho sobre el estado actual de los festivales en España, sobretodo de la guerra abierta por la contratación de grupos entre los principales festivales (es especalmente recomendable el artículo que publicó Nando Cruz en El Periódico de Cataluña el 11 de marzo de este mismo año. Teclead "Nando Cruz El Periodico Festivales" en Google para poder leerlo) y ya tenemos la primera víctima de todo esto: el público del Summercase. Se ve que las estratosféricas cifras que la organización ha pagado a bandas como Arcade Fire o PJ Harvey para tocar en este festival y, lo que es más importante, para que no toquen en otros, impiden a la organización garantizar aquello por lo que la gente paga: disfrutar de un festival de música en un recinto apto y con un sonido adecuado. Hasta que eso no ocurra, el Summercase Festival seguirá siendo como esas parejas que se casan de penalty: que todo lo hacen por los motivos equivocados.

Al margen de todo eso, me gustó ver a Arcade Fire, a PJ Harvey en solitario, a Soulsavers con Mark Lanegan, a The Gossip, y al cantante de !!! perdiendo los papeles.

Pepo Márquez

Tags: summercase

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18 Mayo 2008

As Friends Rust: De vuelta para 8 conciertos.

No soy ningún nostálgico, la verdad, y siempre he creído que la mayoría de las bandas tienen una vida muy determinada, que la "magia" (o como mierda se llame) no dura demasiado. Cuando era más pequeño, nunca me perdía un concierto de los grupos que me gustaban. Daba igual con cuánta gente me tuviera que pelear (generalmente mis padres) ni cuántos kilómetros tuviera que recorrer en autobuses que siempre tardaban más de la cuenta y que a veces ni tan siquiera aparecían (vivía fuera de Madrid y he pasado alguna noche entera en algún banco fuera del antiguo intercambiador de Moncloa a la espera de que saliera un bus a mi casa). Todo por ver a las bandas que me gustaban.
Durante el verano de 1999 yo trabajaba en Bruselas con mi hermana melliza y estaba muy muy metido en toda la escena harcore española y europea. Tenía mi propia distribuidora de discos de hardcore (DoneWrong Records), mi fanzine (Done Harcore Paper) e incluso mi grupo (Coldline), y participaba asiduamente en diversos fanzines amigos (Resurrección Hardcore Magazine, Absolut, etc). Me enteré entonces de que el primer fin de semana de agosto se iba a celebrar el Good Life Festival en un pueblo al oeste de Bruselas, organizado por la discográfica belga del mismo nombre. Y me enteré de que en ese festival tocaba un grupo con el que estaba obsesionado por entonces: As Friends Rust, de Gainesville, Florida, EE.UU.

Me fui solo a aquel festival, con una mochila ridícula y un iglú. No conocía a nadie, pero tampoco me importaba. Me llevé algunos discos para vender y tenía la certeza de que volvería con algún amigo.
Vi finalmente a As Friends Rust y desde aquel día sigo en contacto con Pieter Decqlerc, uno de mis mejores amigos, tan diferente a mí (él sigue siendo straight edge, vegetariano irreductible, belga flamenco y grandísima persona).
Cuando era pequeño todo parecía funcionar.
Más tarde As Friends Rust se separaban dejando un disco y unos cuantos epés y compartidos.
Lo de siempre.

El caso es que As Friends Rust se reúnen para 8 conciertos: 1 en EE.UU. y 7 en Europa.
Y me iré donde haga falta a verlos, probablemente al festival Ieper Festival, también en Bélgica, donde tocan también otros de mis preferidos, Have Heart, y donde iban a tocar Sinking Ships de no haber sido porque se van a separar cuando den los próximos dos conciertos que les quedan este mes.

El hardcore vive.

Podéis entrar en mi myspace para encontrar enlaces al festival de Ieper y al propio myspace de As Friends Rust.
www.myspace.com/lasociedadsecreta

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24 Abril 2008

Cámara integrada del MacBook

Ya sabía yo que acabaría sacando partido a la cámara integrada de mi MacBook de reciente adquisición. Parezco tonto. A partir de ahora, nada de diseños, nada de flyers, nada de carteles currados. Vuelve el punk para anunciar los conciertos.
Hoy viernes 25 de abril: THE SECRET SOCIETY @ Instituto Europeo de Diseño, Madrid.
c/ Flor Alta, al lado de Gran Vía, entrando por San Bernardo. Palacio de Altamira. 20:00. Gratis.


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23 Abril 2008

Mirah.

A veces sucede que un grupo o un solista no quiere crecer. Quiere seguir a su ritmo, haciendo discos, algunos conciertos y llevando su vida. Hay gente que no quiere trascender, pero su talento les supera y trascienden sin querer. Es el claro ejemplo de Mirah, una chica de Portland (Oregon, EE.UU.) que edita en K Records y que tiene 4 discos: tres de estudio y uno de remezclas (de 2006). Al menos dos de esos discos son absolutas joyas. Tiene canciones tan deslumbrantes como Cold Cold Water (de su disco Advisory Commitee (2001, K Records) o como Don't Die in Me, de C'mon Miracle (2004, K Records).
Y Mirah no aparece por ningún sitio. No toca en festivales, muy poca gente la conoce y sólo tocó en Madrid una vez, en el difunto Café de Ladinamo, y porque me empeñé en traerla. Perdí dinero, como era de esperar.

Mirah / Advisory Committee / K Records / 2001

Mirah / C'mon Miracle / K Records / 2004

El caso es que llevaba casi dos años sin escuchar nada de ella y ayer, en una limpieza necesaria que estoy haciendo en las estanterías donde tengo todos los cedés, aparecieron los dos discos que tengo de ella. Y llevo todo el día escuchándolos y recordando por qué me gustaron tanto; renovando gustos.
Si alguien ve estas dos portadas por ahí, que compre a ciegas: es mejor que cualquier cosa que esté en ese momento en la tienda. ¿Cómo lo hace? Como si Laura Veirs no quisiera ser mainstream; como un Elliott Smith más alegre. Tiene una facilidad para la melodía que llega a enfadar. Y una voz chulísima.
Mirah es una punk a tiempo completo y cuando estuvo en Madrid me contó que no podría escribirle a ningún sitio porque no tiene dirección fija, ni dirección de email. Que ella trabaja en una granja-colectivo al sur de algún estado del sur (ahora no recuerdo, aunque seguro que está apuntado por algún sitio de esta casa). Tampoco me acordaba (porque soy muy memo), que la letra de esta canción me giró la cabeza durante meses y meses.

DON'T DIE IN ME (del disco C'mon Miracle, K Records, 2004).
The mighty continents divided it
For a second time in all history
They found themselves just floating
Free from all responsibility
Without the weight of being whole
Some fruits evolved all on their own
But if you want something back
All the things that got cracked
When i felt like you lied to me
And all the million mistakes
And the kicks in the face
But i don't want you to die in me
So when you say what you want
That you need what you got
Don't forget to be kind to me

Now here's an apple with a tougher skin
While you've got your pretty scales and fins you say
See all the things that i can do
So perfectly my body grew but in
All the time you felt so free
Did you forget how much you once loved me
And if you want something back
All the things that got cracked
When i felt like you lied to me
And all the million mistakes
And the kicks in the face
But i don't want you to die in me
So when you say what you want
That you need what you got
Don't forget to be kind to me
I don't want you to die in me

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21 Abril 2008

Disco que prestas, disco que pierdes.


Sí, amigos, no hay frase más cierta que la que me dijeron una vez (demasiado tarde, además, porque ya había perdido muchas copias): "Hay dos clases de idiotas en este mundo: los que prestan los discos y los que los devuelven". Con este panorama, a veces me acerco a las estanterías de los discos con los dedos cruzados y una ceja levantada porque, debido al orden casi enfermizo que impera en mi pequeño apartamento (y que, entre otras cosas, me obliga a mantener mi decente colección ordenada alfabéticamente), si algo no está en su sitio es porque no está.
Y aquí empieza la jarana:
. Una vez salí con una chica que se enfadó mucho conmigo y no volví a ver. Se llevó unos cuantos discos que, por no apuntarlos, nunca supe exactamente cuáles fueron. Lo de la chica me dolió, pero la sensación de haber perdido algunas cosas complicadas de encontrar no se quedó muy atrás. Todavía no sé si los he recuperado todos con el tiempo. Al menos los de Nick Cave sí. Desde entonces siempre apunto a quién le presto discos.
. Nunca presto discos en vinilo, para que no haya error.
. Después de mi cuarta mudanza, empecé a notar que me faltaban discos y que aparecían otros que en mi vida había visto. Al parecer es un fenómeno que se da en muchas mudanzas, pero experimentarlo en primera persona es fuerte. Nunca supe por qué tenía de pronto tres recopilatorios diferentes de Los Chichos y por qué Real Gone de Tom Waits no aparecía por ningún sitio.
. Un día apareció un disco, sin caja, de The Black Heart Procession en una torre de cedés. Yo nunca he comprado ese disco.
. Hace días que echo de menos El mundo según de Sr. Chinarro yLa leyenda del espacio de Los Planetas. Sé que se los he prestado a alguien cercano (no hay mucha gente que venga a mi casa, la verdad), pero todavía no ha aparecido. Ni él/ella ni los discos.
. Hay discos que cambian de lugar por arte de magia: un día están en su sitio (en la M, por ejemplo), y otro día aparecen en la J. Son muy caprichosos.
. Después de una cena con más de 10 excompañeros de facultad desapareció el dvd en directo de Amy Winehouse, que lo tenía sin abrir. No soy de acusar, así que acabé pensando que lo habría tirado por error junto con toda la basura, que al día siguiente lo cubría todo.
. Hay veces que he llegado a comprar discos que ya tenía y que pensé que nunca más iba a recuperar y al cabo de los días, venir alguien y devolverme la copia antigua. Siempre, en ese caso, el que tenía el disco prestado se acaba llevando la copia nueva.

En general, creo que dejaré de prestar discos.

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19 Abril 2008

Algunas razones para adorar a Lidia Damunt.

Sello: Subterfuge / Lucinda Records
Fecha de edición: 14 de abril de 2008
Formato: CD

Sé que si Lidia lee esto me dará una colleja la próxima vez que me vea por utilizar el verbo "adorar", al que apuesto que detesta tanto o más que yo. He intentado buscar otro e incluso cambiar la frase, pero no hay manera: adorar a Lidia Damunt es lo único que se le viene a cualquiera a la cabeza después de escuchar el disco que tienes en la foto. Es su primer disco en solitario. Y ya nos saca cuatro cuerpos de ventaja a todos. Mientras unos y otros se enzarzan en debates aburridísimos sobre el "nuevo folk", sobre la conveniencia o no de cantar en inglés o en español, sobre el futuro de la industria, sobre tal y cual, llega Lidia con sus cancioncitas guardadas en bolsillos de pantalones vaqueros y como sin querer molestar y se convierte en una de las propuestas más originales, únicas e indiscutiblemente aprovechables del país.
A día de hoy, mis razones para adorar a Lidia son:
1. Su directo. No hay NADIE que la haya visto y se haya quedado a medias. Lidia es punk y folk y amor.
2. Las letras de sus canciones. En Alohes de 50 metros llega a decir un "Que llegue el día" que a mí me rompe en dos cada vez que lo escucho.
3. Su manera de tocar la guitarra. Punk, folk y amor, tabién.
4. Sus melodías. Nadie de este país es tan burro cantando como Lidia, nadie tiene tanta emoción, tanta rabia, tan poca tontería como ella.
5. Su falta de pose. En este mundo tan cutre que es la escena independiente española, Lidia aporta esa cuota de normalidad que permite que todavía haya esperanza.
6. Su universo paralelo. Escucho las canciones de este En la Isla de las Bufandas y pienso que sólo las podría haber escrito un genio o un loco. En este caso, una genio con cara de "yo sólo pasaba por aquí".
7. La certeza de que ella pasa absolutamente de lo que puedan decir en blogs de mierda como este.

A día de hoy, dije, estas son mis razones. Mañana, seguro, serán otras. Pero lo bueno, es que siempre habrá buenas razones para adorar a Lidia Damunt.

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Chismes sobre música que, supongo, interesarán a muy pocos.

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