LA ICONOGRAFÍA DEL MITO
El día 5 de marzo de 1960, durante el acto de despedida de la víctimas del sabotaje al barco francés La Coubre, el fotógrafo cubano Alberto Korda, tomó una única foto a Ernesto Guevara, a unos 7 o 10 metros de distancia.
Korda estaba en medio de la multitud, esperando captar alguna instantánea y de manera casual realizó una de las fotografía más famosas, consiguiendo realzar la imagen de el Che a nivel mundial. Se trataba de una tarde invernal y el objetivo de la cámara estaba rayado, la suma de estos y otros detalles otorgó a la fotografía los tintes mesiánicos que todos recordamos ya que entre otros aspectos, parece observarse una aureola que envuelve el rostro del Che.
Las referencias de la instantánea tomada por Korda con la iconografía cristiana serían múltiples, el inconciente colectivo de la masa, rápidamente identifica la citada fotografía con las imágenes de Cristo, lo cual consigue elevar a un nivel espiritual al humano revolucionario.
Si bien es la famosa fotografía de Alberto Korda
la que catapultó a Ernesto Guevara como un icono a nivel mundial, fue la de otro fotógrafo la imagen que convirtió a Guevara en mito después de muerto.
El 9 de octubre de 1967, después de un fracasado intento de llevar la Revolución por Sudamérica, El Che era capturado por el ejército boliviano y posteriormente fusilado. Los militares necesitaban con urgencia que el mundo entero supiese de su victoria contra los revolucionarios, así que contactaron con el fotógrafo de prensa Freddy Alborta, quien realizaría varias de las instantáneas que rápidamente darían la vuelta al mundo.
En ellas aparecía el cadáver de Ernesto Che Guevara tendido en la lavandería de un hospital de Vallegrande con los ojos abiertos, como si aún continuase con vida,
o como si viviese después de muerto, relacionándolo al igual que en la instantánea tomada siete años antes por Alberto Korda con la imaginería religiosa, sólo que en esta ocasión contenía un paralelismo contagioso con La Resurrección de Jesucristo, obteniendo el efecto contrario entre quienes ejecutaron al revolucionario argentino-cubano, no era la instantánea de su muerte, sino la de su resurrección. La revolución continuaba viva después de la muerte del Che.
La famosa instantánea tomada por Freddy Alborta ha
sido comparada con "El Cristo Muerto" del pintor renacentista Andrea Mantegna o con "La Lección de Anatomía del Profesor Tult" de Rembrand. Obras con las que les decoro el post de hoy, para que puedan apreciar su similitud.
Freddy Alborta, murió el pasado miércoles 17 de agosto a los 73 años en La Paz, a causa de una neumonía.
No permita que sus hijos lean este blog!!!
Puede provocar nihilismo, ludismo, distopia y sudoración mental.
Sr.Ruso/Unabomber, disidente del blog “Mucho Ruso En Rusia”. Consumidor incondicional de cultura cochambrosa. Se pierde por los carajillos de Baileys, escuchar a Frank Zappa, leer tebeos y ver cine caducado. En 1987 es abducido por un OVNI, siendo trasladado a la galaxia Alfa Centauri, donde conoce a Elvis, Franco y Naranjito, conviviendo con ellos en una comuna jipi-espacial. Cuatro años más tarde es devuelto a la Tierra, momento en el cual empieza a colaborar en fanzines, radios y revistas comarcales. El autor define este blog como chiripitiflautico y sinsentido, advirtiendo que su lectura puede provocar sudoración, palpitaciones y acelerar el crecimiento de pelos en la planta del pie.


yeyo dijo
Bonito homenaje a un fotógrafo que agrandó el mito.
Ironias de la vida. Los asesinos le dieron más vida.
Muy buen post y muy buenas relaciones. Si señor.
20 Agosto 2005 | 01:50 AM