¡Honrar la vida!
El caso de Ingrid Betancourt, me hace reflexionar sobre el hecho de cuánto somos campanilistas en Sudamérica y Latinoamérica en general. Nos ilusionamos pensando que formamos parte del primer mundo, porque podemos ver películas en estreno simultáneo en el mundo entero, por que podemos comernos un big mac, porque la televisión via cable llega hasta los rincones mas recónditos de nuestros tambien reconditos y bárbaros paises, pues al final eso somos; nos ilusionamos hablando de la grandeza de nuestros paises, de los cuantiosos recursos naturales (y entre ellos contamos también la coca). Vivimos en grandes ciudades, caóticas e inseguras pero estamos orgullosos de los grandes rascacielos de vidrio y de centros comerciales a donde el grueso de la población no tiene acceso, hablamos de cuanto son vivibles nuestras ciudades y en Lima, por ejemplo, se vive con el miedo de ser asaltados a la vuelta de la esquina, se habla de lo talentosos que somos los latinos y entre los latinos más conocidos está Shakira..... y estamos orgullosos de ello, asi que como dirián los romanos "nos la sonamos y nos la cantamos solos".
Hablo de cuán retrasados estamos social y culturalmente y más que nada cuán poco humanos e indiferentes podemos ser ante nuestros similares, pues es inadmisible que en un país, una persona este en manos de guerrilleros por tanto tiempo, que en todos estos años se hayan tenido noticias esporádicas de ella, pero ella es sólo la punta del iceberg, pues estos casos son muchos y no sólo en Colombia, en el Perú no muchos años atrás se conocieron los casos de tortura de Leonor La Rosa y la ex primera dama Susana Higushi, cierto que en contextos y con motivos distintos, el caso Betancourt, está tomando mucho protagonismo en estos días porque países como Francia se han interesado o se han pronunciado al respecto y casi siempre que ha ocupado una primera página ha sido por motivos similares; acá no se sabe a quien echar la culpa o responsabilidad de este hecho, a los guerrileros por demostrarse como verdaderos bárbaros y con una falta de humanidad increíble, al gobierno colombiano por dejar pasar tantos años y no resolver esta situación, al pueblo colombiano que, gritando orgulloso que Shakira canta junto a los grandes de la musica mundial (si Beyonceè es una grande realmente) olvida a una paisana. Me pregunto: ¿en qué somos grandes?, es cierto que en todas partes se cuecen habas, pero sinceramente ¿cuáles son las cosas por las que deberiamos sentirnos orgullosos? En la actualidad ¿qué hay de bueno en nuestros países, más alla de Shakiras, rascacielos y tv por cable? No podemos hablar ni de una identidad nuestra, cuando llamamos a nuestros hijos con nombres impronunciables y que ni sabemos escribir, llamandolos Qevin, huashington, estuart, jobani ..., desarrollamos y absorbemos mucho más aquéllo que nos llega del verdadero mundo occidental, entiéndase Europa y Norteamérica, desde hace mucho se habla de una comunidad de naciones, similar a la europea, mas creo que sera difícil, porque, aunque si tenemos una lengua común, en todos los demás aspectos (económico y social, principalmente) somos distintos y estamos lejos los unos de los otros. Os dejo con un vídeo que más que verlo os recomiendo escucharlo, de una verdadera grande de la musica latinoamericana, señoras y señores la voz de Mercedes Sosa.
UTILÍSIMO EDGARD













Utilísimo José dijo
Pues, Utilísimo Edgard, lo que ocurre en nuestro continente es que somos colonia ideológica de EEUU y mientras ese cordón umbilical no se rompa, seguiremos sin valorar lo que es verdaderamente nuestro.
Bien lo decía Nino Bravo en su tema AMÉRICA: " ... danzas de guerra y paz
de un pueblo que aún no ha roto sus cadenas ..."
7 Abril 2008 | 07:49 AM