Sexo y Drogas, ¿Placer o condena?
Desde la antiguedad, los seres humanos buscaron sustancias que aumenten su deseo o incrementen su placer sexual. Ya en las orgías griegas y romas, el alcohol alentaba este fenómeno social; en los años setenta los hippies izaban la bandera del "amor libre" aplicándose sustancias alucinógenas y finales de los ochenta y principios de los noventa, una nueva droga de diseño se volvió culto: el éxtasis.
Si bien estamos en una sociedad donde las personas son comparadas y se comportan como máquinas, puede que el sexo sea la vía del encuentro consigo mismo y con el otro.
Sin embargo, algunas personas asocian el sexo con las drogas, las cuales usan para aumentar o prolongar su placer, pero el riesgo del uso frecuente de sustancias, en las práticas sexuales, conlleva a que la persona sustituya la relación sexual por la droga, y se asuma como una máquina que busca la sustancia como combustible.
Actualmente, el Eros y el Thanatos, es decir la sexualidad y la adicción a las sustancias, se presentan conjuntamente: el placer está presente en el uso de drogas y muchas veces tal placer se aproxima a un nivel mucho mayor, casi a un orgasmo, ya que la persona
se deshinibe y adopta un papel de poder y seguridad en donde se encuentre; pero si bien estas drogas ayudan a aminorar las inhibiciones, al eliminar parte del control cerebral, tambien dificulta la respuesta sexual durante la relación.
Marihuana, cocaína, speed (mezcla de cocaína con heroína), lsd, poppers, éxtasis, son solo algunas de las múltiples drogas que suelen usarse. El poppers es muy común en la comunidad gay, ya que relaja los esfínteres anales, retrasa la eyaculación y aumenta la duración del orgasmo, pero que a la larga provoca problemas coronarios y de presión arterial.
¿Se han estimulado con algún tipo de drogas o estimulantes para gozar del acto sexual a plenitud?
¿Creen que sea una alternativa válida siempre y cuando se haga con moderación?
UTILISIMO SAUL











Utilísimo José dijo
La combinación de drogas y sexo suena peligrosa ya que, de por sí, el cerebro está hiperestimulado con el acto carnal y, además, estimularse con alucinógenos debe ser como tirar un fósforo encendido a un charco de gasolina.
Por otro lado, si el popper relaja los esfínteres anales, talvez a mediano o largo plazo tengamos que llevar puestos permanentemente pañales ya que dichos músculos habrán dejado de cumplir con su función fundamental.
3 Mayo 2008 | 11:31 PM