"Los hijos separan a los amigos", me dijo este amable señor en la ruidosa fiesta con orquesta de salsa. Nadie parecía tener energía para bailar, aún si nos gustara esa música. En las mesas aledañas personas mayores que todos nosotros bailaban con entusiasmo y una juiciosa dedicación, como si quisieran hacer bien una tarea: divertirse. Entonces e...