¡No puedo creer que mi computador recuerde la contraseña de este blog! dos años después tengo un nuevo despecho, que en realidad es uno sólo, siempre ha sido el mismo. La verborragia no aparece por acá, ni en ningún otro lado. Se me van las palabras en el trabajo. La semana pasada me encontré con el niño-hombre, cada vez menos niño, y no sólo n...