El Parque el Buen Retiro
El Parque del Buen Retiro se ha convertido, para mí, una de las mejores atracciones en esta ciudad. He estado yendo desde hace ya mucho tiempo, pero desde el domingo pasado el Parque ha estado buenísimo. Parece ser que con lo alto que estaba la temperatura el domingo todos los madrileños y los turistas, del mundo entero, salieron con el objetivo de pasearse por el Parque y nunca salir de allí. Claro está que yo era uno de aquellos, ¿turista o madrileño? ¡No lo sé!
Llegué allá a eso de las 16 hrs. con mi amiga y el Parque estaba repleto de gente. Había gente afuera de la entrada de éste, gente a la entrada y luego gente por todas partes. Había niños jugando con otros niños, jóvenes fumándose un cigarrillo, viejitos y viejitas caminando por los jardines. Había madres arrastrando sus coches y hasta niñas arrastrando el suyo. Había enamorados “besuquiandose” en la grama y gente remando en el agua.
Por dondequiera que caminaras había en el aire una cierta felicidad. Y aunque el sol no brillaba fuertemente, aquel día, las expresiones que veías parecian decir que sí estaba.
Por todo el Retiro había, también, espectáculos. Marionetas, perritos y payasos. Una de las cosas más sorprendentes fue los tamboritas que tocaban su tambor produciendo un ritmo acogedor que adonde quiera que estuvieras te invitaba a bailar. Y así fue. Adonde estaban ellos estaba la gente. Jóvenes bebiendo y bailando. Gente de todos las partes del mundo. Todo parecía una gran fiesta internacional. Allí todo el mundo se junto y hizo las paces.

Mercedes dijo
Yo también adoro el Retiro (no tanto en domingo. Si puedes ir un día entre semana, cuando hay menos gente, menos ruido, menos movimiento, verás que no pierde vida, solo se ralentiza y se pueden escuchar otros sonidos y experimentar otros olores. Y si te pilla aquí el otoño, no dejes de pasear por allí, los diferentes colores que van tomando los árboles, según se acerca el invierno es todo un espectáculo.
4 Abril 2006 | 07:07